De mal en peor y de peor a nefasto, ahora nos toca horrorizarnos ante la barbarie en esos trocitos de tierra, Paraíso Canarias... La fotografía nos deja un grito asfixiado en esas dos columnas de humo, que desgarran el azulón del mar que las protege:

Lloran en Canarias, por sus casas, por sus pueblos, por sus hijos que no conocerán la belleza de lo que fue... mientras seguiremos llorando, tras los años, cuando todos esos pinares se conviertan en urbanizados monstruos de negocio maquiavélico.
Basta ya!!! por el amor de todo, que no se sostiene ya el mundo entre tanto desfase humano.
Queda en suspense esta sensación de Término, todos en nuestras mentes podemos imaginar ya el fin de los tiempos por la peor plaga infecciosa: nosotros mismos.
.........llora Canarias......